Notas del Cuaderno de Fotografía - 2

Pienso, luego existo (“cogito ergo sum”)

Por Gerardo Flórez Reina


Según el sabio, la única manera de llegar a la verdad, es a través de la duda. Alguna vez ha escuchado la pregunta, ¿piensas antes de hablar? Sentencia que también podemos aplicar a la fotografía: ¿piensas antes de disparar?


Cuando empezamos, como aficionados, con la fascinación propia de la magia por la imagen a través del proceso fotográfico, todo lo queremos registrar, todo lo vemos como sujeto de fotografía; no importa qué, cómo, cuándo; cual vaquero rápido del oeste, disparamos, disparamos y disparamos y al final del día, como si anduviéramos con escopeta de regadera, alguna caerá. Sin embargo, ¿Es lo más eficiente? ¿Es esto lo que busco? ¿Es lo que quiero?


Por supuesto que no. Porque puede salir cualquier cosa, y con ello, no estoy cumpliendo una función como fotógrafo consiente de mi trabajo. El trabajo en ráfaga tiene sentido para un momento fugaz, en dónde, disparé o lo perdí; Un rayo, un ave o una foto de reportaría; aún aquí, requiere un trabajo consiente, saber qué estoy haciendo, cuál es mi situación y, en consecuencia, cómo debo estar preparado.



Esta situación, de alguna manera, es una consecuencia facilista, de las posibilidades que nos brinda la tecnología digital en fotografía, podemos disparar ad infinitum, sin restricción distinta a las memorias y batería que carguemos y el tiempo disponible para procesar ese trabajo. Llegado a este punto, vale la pena aclarar, no es un problema de la tecnología es una cuestión de, qué tan en serio nos tomamos nuestro trabajo fotográfico.


Cuando no existía esta facilidad tecnológica, en los tiempos de la fotografía análoga, nuestros disparos estaban limitados a las posibilidades que nos brindaba el rollo fotográfico. Y entonces, sí que había que pensar bien antes de disparar, porque adicionalmente, las restricciones tecnológicas no se limitaban a la cantidad, también a la calidad de la película, blanco y negro, color, grano, entre otros. Y mire usted la calidad de imágenes que se lograron



ANSEL ADAMS. Tetons And Snake River 1942. Internet


Visualizar la imagen que quiero lograr antes de hacerla es un proceso al que se llega después de mucha práctica consiente. Elijo un tema, objeto o sujeto de la fotografía. Imagino el escenario en el que lo quiero. Busco, creo o recreo ese escenario. Busco el lugar, ambiente, condiciones de luz, (hora del día, luces que agrego o quito) color y composición (punto de vista, encuadre, elementos que sobran o faltan) hago la imagen y reviso en mi cámara; si no quedó como quiero, corrijo y vuelvo hacer. Lo demás, lo dejo para la revisión en el pc



El trabajo consiente, no es exclusivo de la fotografía, como dijimos al principio, también debemos aplicarlo cuando hablamos y en general, si somos responsables, cuando adelantamos cualquier tipo de actividad o trabajo. Si no lo hacemos así, en fotografía, particularmente, cuyo resultado es una imagen, se va a reflejar de inmediato.


@gflorezr

Cali, marzo de 2021

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